Friday, November 17, 2006

TATUAJE


Cuando su prometido regresó del mar, se casaron. En su viaje a las islas orientales, el marido había aprendido con esmero el arte del tatuaje. La noche mis­ma de la boda, y ante el asombro de su amada, puso en práctica sus habilidades: armado de agujas, tinta china y colorantes vegetales dibujó en el vientre de la mu­jer un hermoso, enigmático y afilado puñal.
La felicidad de la pareja fue intensa, y como ocurre en esos casos: breve. En el cuerpo del hombre revivió alguna extraña enfermedad contraída en las islas pantanosas del este. Y una tarde, frente al mar, con la mirada perdida en la línea vaga del horizonte, el marino emprendió el ansiado viaje a la eternidad.
En la soledad de su aposento, la mujer daba rienda suelta a su llanto, y a ra­tos, como si en ello encontrase algún consuelo, se acariciaba el vientre adornado por el precioso puñal.
El dolor fue intenso, y también breve. El otro, hombre de tierra firme, comen­zó a rondarla. Ella, al principio esquiva y recatada, fue cediendo terreno. Concer­taron una cita. La noche convenida ella lo aguardó desnuda en la penumbra del cuarto. Y en el fragor del combate, el amante, recio e impetuoso, se le quedó muer­to encima, atravesado por el puñal. .........


Ednodio Quintero

1 Comments:

At 2:12 PM, Blogger carmen said...

hola...
Me gustaron mucho los textos, en especial el del tatuaje.
Pero ponga una foto suya, niña fea... para burlarme un poco...
no mentira. Está cheveré la página..
je,je.

 

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